CASLA Institute presentó este martes su primer informe del Observatorio para la Democracia con un llamado a mantener y coordinar la presión internacional sobre regímenes autoritarios en América Latina.
Luis Almagro, exsecretario general de la Organización de Estados Americanos, dijo que "podemos hablar de un contexto regional antes del 3 de enero y un contexto regional después del 3" y pidió reforzar "variables democráticas" junto a "dinámicas de presión" para que las transiciones no se queden en mera apariencia.
El informe, presentado en la sede del directorio democrático cubano y la Asamblea de la Residencia Cubana, se apoya en la Carta Democrática Interamericana y en los mecanismos de observación electoral, que Almagro calificó como "instrumentos fundamentales" para detectar fraudes o irregularidades.
Almagro advirtió contra la "normalización" de regímenes que, dijo, pueden incluir "la normalización de crímenes de lesa humanidad" y subrayó que la restauración de la democracia exige separación de poderes, elecciones libres y la lucha contra la impunidad.
En la sesión de preguntas respondió sobre propuestas de amnistía en Venezuela: "las leyes de amnistía tienen un problema y es que pretenden garantizar impunidad de aquellos que han cometido crímenes de lesa humanidad", afirmó, y añadió que la memoria, la verdad y la justicia son pilares para una democracia sólida.
El acto incluyó presentaciones sobre proyectos de CASLA —entre ellos la documentación de casos remitidos a la Corte Penal Internacional y un programa de apadrinamiento de presos políticos— y terminó con una ronda de preguntas en la que los ponentes reiteraron la necesidad de coordinación entre diáspora, organizaciones de víctimas y organismos internacionales.
La organización anunció que continuará publicando reportes y que el trabajo de observación y recopilación de evidencia seguirá siendo una prioridad del instituto.