En el mismo programa, presentadores y participantes criticaron lo que llamaron una doble narrativa del régimen cubano: mientras, según los locutores, el gobierno anuncia alianzas internacionales, en la práctica destina recursos a aeronaves y privilegios para la cúpula.
Un orador no identificado pidió explícitamente que se rechacen licencias para empresas que envían artículos de lujo a Cuba, citando ejemplos como Ferrari y JetSky y calificando esas importaciones de uso indebido de supuestas exenciones humanitarias: "Rechace las licencias de esta compañía..." dijo el orador. El presentador sostuvo que abogados e intermediarios se benefician de ese tráfico.
El programa también denunció ataques mediáticos contra la activista Rosa María Payá, e incluyó una cita atribuida a ella: "Defender la democracia no es militar, es un derecho que ejerzo con transparencia...". Los conductores caracterizaron las críticas del régimen hacia Payá como parte de una campaña coordinada para deslegitimar a opositores.
Las demandas planteadas en el aire fueron políticas y periodísticas: solicitar que reguladores revisen permisos de importación y que la audiencia comparta material probatorio; el programa no consignó en el mismo segmento respuestas de agencias reguladoras ni de las empresas mencionadas.
El cierre del bloque apeló a la audiencia para que ayude a difundir la información y subrayó que la emisora enfrenta intentos de silenciar su señal.