Carlos Díaz Rosillo, presentado por Mario Pentón como una persona vinculada al Adam Smith Center y cercana a la administración Trump, dijo que la política de Washington hacia Cuba se guiará por lo que el presidente perciba como el interés nacional.
"Si existe un interés directo, o si él percibe que existe un interés directo, para Estados Unidos, entonces creo que actuará", afirmó Díaz, quien dijo que esperaba una estrategia más de "máxima presión prolongada" que una intervención militar. Añadió: "No veo tropas estadounidenses en el terreno en el corto plazo."
Díaz sostuvo que la dimensión doméstica de la política estadounidense y la percepción de riesgos condicionan la respuesta y que, a diferencia de Venezuela, Cuba no ofrece tantos incentivos económicos que justifiquen una acción inmediata por parte de Washington. En su intervención también afirmó que Rusia y China parecen poco dispuestas o en capacidad de sustituir el apoyo que ofrecía Venezuela y que México ha mostrado cautela tras declaraciones iniciales.
El orador apuntó que la combinación de la debilidad económica de Cuba y la falta de un patrocinador exterior fuerte abre la posibilidad real de un colapso interno, aunque recalcó que ese resultado no equivale necesariamente a una acción militar estadounidense.
La sesión no registró ninguna decisión gubernamental; las declaraciones de Díaz son apreciaciones analíticas sobre escenarios de política exterior y no implican anuncios de medidas concretas por parte de gobiernos.